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miércoles, 29 de abril de 2015

JULIA ME HTTP://WWW.FARMACIADOCTORACMORALES.COM

40&MÁS Cuidados en la mediana edad

belleza
Una rutina cosmética adecuada, protección solar y una alimentación saludable. Son tres “lemas” o “mantras” que toda mujer debería repetirse a diario una vez ha cumplido los 40. La combinación de todos ellos constituye la mejor estrategia antiaging.
Según los datos del Primer Observatorio de Nuevas Tendencias Antiedad realizado por Roc en colaboración con Ipsos, el 78% de las mujeres se sienten más jóvenes de lo que realmente son y les gustaría que su apariencia exterior reflejase cómo se sienten en su interior. Sin embargo, la Naturaleza marca sus ritmos y, aunque sus efectos no sean aún visibles, en cuanto se enfila la cuarta década de la vida, se pone en marcha un proceso de cambio, ralentización y, en algunos casos, declive, que
afecta al organismo en general y a la piel en
particular.
Las claves del deterioro
En efecto, a medida que pasan los años, el tejido facial se transforma, “desintegrándose” o perdiéndose muchos de sus componentes principales, que son los responsables de la firmeza y la elasticidad.
1. Uno de ellos es el colágeno, cuya producción se reduce drásticamente a partir de esta edad. “Es una proteína clave que estructura la piel y la mantiene firme y luminosa. Esta pérdida se inicia alrededor de los 25 años, y es a partir de los 40 cuando se intensifica e influye directamente en el envejecimiento cutáneo. El desgaste de colágeno deriva en arrugas, flacidez y otros signos de envejecimiento”, explica el doctor Carlos San Martín, responsable del Área de Medicina Estética Facial del Instituto Médico-Estético Balear (Imeba).
2. Al desgaste de esta proteína hay que unir la pérdida de musculatura y grasa, responsable de la aparición de las primeras arrugas, especialmente en el tercio superior del rostro y alrededor de la boca. La disminución de grasa es también, junto a la pérdida de colágeno, la responsable de la mayor dilatación de los poros y del desdibujamiento del óvalo facial.
3. También hay que tener en cuenta los cambios que experimentan los huesos faciales con el paso del tiempo y que son especialmente evidentes en la zona ocular: el hueco de la órbita va creciendo, lo que conlleva un hundimiento del ojo y favorece la aparición de bolsas y ojeras.
Rutina cosmética: menos es más
  • Limpieza. “Eliminar el maquillaje (que tapa y ocluye los poros) y la limpieza posterior es un ritual cotidiano esencial para mantener la piel saludable y dar sentido al tratamiento posterior, con los respectivos principios activos. Incluso sin maquillaje, la piel se llena todos los días de impurezas y contaminantes”, explica Inmaculada Canterla, experta en Farmacia y Dermocosmética , quien recuerda la importancia de elegir un producto limpiador con la textura adecuada a la piel (gel, crema, mousse) y de retirarlo con una gamuza o toalla de algodón (limpia) que arrastre el sebo, la polución, etc.
    “También es importante exfoliar la piel 2-3 veces a la semana, utilizando un producto adecuado según las necesidades de cada dermis. Otra opción es utilizar a diario limpiadores o serums específicos que incluyan moléculas con capacidad exfoliante”, afirma.
  • Hidratación. La deshidratación se convierte en el principal enemigo a batir para muchos cutis (incluso los que hasta ahora eran grasos o mixtos). “Es importante que las fórmulas hidratantes contengan ácido hialurónico y vitamina B5 (pantoténico) entre sus componentes, para proporcionar una profunda hidratación y protección antioxidante. Las pieles más secas preferirán hidratantes con texturas más oleosas o lipídicas, mientras que las grasas deben usar texturas acuosas”, comenta la experta. También es importante ponerse en manos de un especialista (dermatólogo, médico estético) que analice las condiciones en las que se encuentra cada piel en concreto y determine qué ingredientes son más necesarios.
    “La vitamina C es uno de los principios activos que no deben faltar en ningún buen régimen antiaging por lo eficaz de sus funciones: poder antioxidante, inhibidor de la melanina, antiinflamatoria y estimulante de la producción de colágeno, etc”
  • Nutrición + reparación. Los productos nocturnos se convierten en indispensables a partir de este momento, ya que actúan en todos los frentes: nutren las capas más profundas de la piel; reparan los daños producidos por los radicales libres; reafirman la epidermis; mejoran la textura y el tono y rellenan las “reservas” cutáneas para hacer frente a los embates de la jornada. Hay que tener en cuenta que estas cremas son más ricas y densas que las de día, así que hay que tener cuidado con las cantidades ya que de lo contrario pueden añadir un exceso de grasa que no beneficia a la piel e incluso puede empeorar la apariencia de zonas como las bolsas (hinchándolas aún más). Lo recomendable es que la cantidad aplicada sea equivalente a un grano de arroz para el contorno de ojos; a una avellana para el rostro y a un garbanzo para todo el cuello.
    Los serums son una excelente opción para la reparación nocturna, ya que suponen una auténtica inyección de concentrados activos antiedad y reparadores, que penetran hasta las capas más profundas de la piel. Tanto las cremas como los serums deben aplicarse siempre sobre la piel perfectamente limpia y desmaquillada.
Sol: enemigo número 1“El 90% de los signos visibles de envejecimiento cutáneo los causa la exposición al sol, por ello el mejor cosmético es siempre el uso de protección adecuada acompañada de unos buenos hábitos frente al sol”, comenta Inmaculada Canterla. La mejor protección es la que ofrecen los filtros solares fotoestables y optimizados, “es decir, de doble protección UVB y UVA, sin parabenos ni filtros químicos y, por tanto, con un 100% de tolerancia”, añade. Aunque usar hidratantes con SPF15 es una buena práctica, no hay que olvidar que el principal cometido de estos cosméticos no es proteger del sol. “Y conviene recordar que bajo cualquier tipo de situación meteorológica, la radiación de rayos UVA es unas 17 veces mayor que la de los UVB, incluso si llueve, nieva o está nublado. Además, y según los resultados de una investigación realizada recientemente en la Universidad de Yale (EEUU), la radiación solar sigue actuando en la piel después de que dejamos de estar expuestos a ella. La razón está en que las lesiones en el ADN producidas por la radiación (y que se relacionan con el cáncer) pueden aparecer en las células productoras de melanina incluso más de 3 horas después de la exposición. Por el contrario, las células sin melanina generan el daño en el ADN únicamente durante la exposición UV.
Estos resultados refuerzan más si cabe la necesidad de una protección solar adecuada y son una razón de peso para intensificar los cuidados de nutrición y reparación nocturna en las épocas en las que la exposición al sol es mayor (verano, principalmente).
Menú antiedad: en clave antioxidante y antiinflamatoria La producción de antioxidantes, moléculas capaces de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas (causa principal del envejecimiento) comienza a disminuir a partir de los 21 años, debido fundamentalmente a la exposición a los rayos UV. “Esta radiación afecta de tal manera que una mujer de 40 años, tras 30 minutos de exposición solar, ve reducida su concentración de vitamina A, C y E en un 90%, de ahí que junto a una correcta protección solar, una buena alimentación, rica en antioxidantes, sea clave”, explica Inmaculada Canterla.
Los antioxidantes, tanto tópicos como incluidos en la dieta, suponen por tanto un excelente escudo frente al envejecimiento. “Algunos alimentos como el aguacate, los frutos rojos, el té verde, el chocolate negro, el brécol y el pescado azul aportan a la piel sustancias de reconocido poder antioxidante como la vitamina E, la vitamina C y la vitamina A”, dice la experta.
Por otro lado,  una dieta que reduzca la inflamación se perfila como una potente arma frente al proceso de envejecimiento. “El envejecimiento viene dado por una inflamación silenciosa, a nivel interno, producida por los altibajos de azúcar en sangre que causan una reacción llamada glicación, en la que las moléculas de azúcar en exceso se adhieren a las proteínas (como el colágeno y la elastina, fundamentales para el grosor y elasticidad de la piel), y las entrecruzan y endurecen, generando el consecuente envejecimiento cutáneo”, señala la experta. El objetivo de una nutrición antiinflamatoria es evitar esa inflamación a través de la alimentación, equilibrando la glucosa en el organismo mediante el control de la ingesta de carbohidratos con alto valor glucémico, como la pasta. “Estos carbohidratos se convierten rápidamente en azúcar, lo que los convierte en potentes agentes inflamatorios que a su vez crean radicales libres que atacan las capas lipídicas de las células, lo que desencadena inflamación, deterioro y envejecimiento cutáneo”, señala Inmaculada Canterla.
Cuello: zona de alto riesgo A menudo “abandonada” de los cuidados cosméticos diarios, la piel del cuello (y también la del escote) es la principal delatora de la edad.
  1. “El proceso de envejecimiento sigue los mismos procesos de la piel de cualquier área. Sin embargo, tiene una peculiaridad: la aparición de unas “cuerdas” (bandeletas) consecuencia del envejecimiento de un fino músculo (plástima) que se encuentra debajo y en íntimo contacto con la piel en sus caras anterior y laterales, y que es más visible en los movimientos activos de contracción”, explica el doctor Manuel Ángel Rodríguez Prieto, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital de León y miembro de la AEDV.
  2. A ello hay que unir que la piel de esta zona es muy fina y delicada, tiene menos glándulas sebáceas, poco tejido adiposo y menor densidad de las fibras conjuntivas, además de carecer de soporte óseo. Todo ello favorece la formación de lo que se conoce como el “collar de Venus”, esto es, arrugas horizontales concéntricas que rodean el cuello.
  3. Pero además, en los últimos tiempos, otro enemigo viene a añadir problemas a la piel de esta zona: el uso continuo de los smartphones (según una encuesta de Intel, el 40% de los usuarios permanece las 24 horas del día conectado a sus dispositivos), que hace cada vez haya más personas que luzcan lo que el doctor José Vicente Lajo Plaza, director del Centro Médico Lajo Plaza, denomina “Cuello Phone”. “El movimiento constante de bajar el cuello hacia delante para mirar la pantalla provoca la distensión en los tejidos, descolgamiento y una menor resistencia a la gravedad. Esto ha hecho que personas muy jóvenes comiencen a manifestar síntomas como flacidez en cuello y barbilla, así como arrugas prematuras, problemas que son más comunes en pacientes de avanzada edad”.
Soluciones: La “pega” que tienen las arrugas en esta zona es que tratamientos como los rellenos no sirven. “La única solución es nutrir esas arrugas en profundidad con ácido hialurónico y vitaminas. Así conseguimos que aumente el sostén de la piel”, afirma el doctor Lajo. Aunque minimizar las arrugas una vez que han aparecido es difícil, sí se puede rejuvenecer el aspecto de su piel a nivel superficial, siendo el peeling el tratamiento más recomendado. “También funciona muy bien el láser de CO2 fraccionado. Es una técnica poco agresiva, con la que se consigue eliminar las manchas y arrugas y producir un tensado de toda la piel. El efecto es visible en los primeros días, pero resulta más evidente meses después, gracias a la síntesis de nuevo colágeno”, señala el doctor Manuel Ángel Rodríguez Prieto, quien hace hincapié en la importancia de los cuidados cosméticos en esta zona, sobre todo desde el punto de vista de la prevención: “Lo más recomendable es el uso frecuente del fotoprotector, para contrarrestar el efecto de la luz UV sobre el envejecimiento. Así mismo, conviene no utilizar productos perfumados para evitar la aparición de esas feas manchas que se localizan en las caras laterales del cuello. Por último, hay que elegir productos que tengan como principios activos retinoides y/o vitamina C pura, con propiedades rejuvenecedoras”.
Maquillaje: cambios necesarios
Ya hemos visto que, cumplidos los 40, la piel se vuelve más fina y el tono tiende a ser opaco y sin brillo. A esto se une que en los años previos a la menopausia, los niveles de estrógenos caen en picado, lo que se traduce en una epidermis cada vez más seca. Esto implica que tanto la base como el resto de los productos de maquillaje se tienen que adaptar a estas nuevas características:
Las formulaciones fluidas son la mejor opción para la base o fond de teint, ya que además de dar color, difuminar arrugas, redefinir contornos y reafirmar, este producto debe añadir ahora un plus de hidratación a la piel.
En cuanto al tono, lo mejor es decantarse por las gamas de amarillos y dorados ya que, por un lado, son colores cálidos que siempre dan a la piel un aspecto más juvenil que los pálidos o “nude” y, por otro, son los colores más adecuados para camuflar las venitas y capilares rotos, un problema también bastante frecuente a partir de esta edad.
Un rasgo a tener muy en cuenta son las cejas, ya que, con la edad, estás tienden a perder su forma y a estar menos pobladas. Para definirlas y devolverles algo de su “grosor juvenil”, utilizar un lápiz de cejas primero, rellenando las zonas en las que la pérdida de pelo es más visible, y cubrir después con polvos sueltos.
Dar protagonismo al colorete. El hecho de que la circulación sanguínea sea ahora menos activa (debido fundamentalmente a los cambios hormonales que muchas mujeres empiezan a padecer) hace que las mejillas dejen de ser naturalmente sonrosadas, así que hay que enfatizar esta zona del rostro añadiendo un toque de rubor con colores cálidos y brillantes como los tonos melocotón y los rosa, aplicados en la zona del pómulo y difuminándolo muy bien.
La conjunción del fotoenvejecimiento y la pérdida de colágeno se hace sentir especialmente en los labios, que pierden grosor y definición y, también, se resecan con más frecuencia. Definir el contorno con un perfilador (siempre del mismo tono del labio o de la barra) y aplicar un toque de brillo o gloss (sobre todo en el centro) para conseguir una sensación de más volumen son recursos muy efectivos.
Las máscaras de pestañas con ingredientes densificantes, que añaden volumen, funcionan muy bien, pero no son la mejor opción en unas pestañas finas y débiles, características de esta edad, ya que le añaden peso y pueden dar un aspecto apelmazado. Para sacar partido a este rasgo es fundamental el uso del rizador que, además de añadir volumen a las pestañas hacen que párpado “suba”, un efecto que resta años a la mirada. Después, aplicar una máscara con ingredientes nutritivos y efecto alargador.
En cuanto a las sombras, cuanto más discretas, mejor: tonos grises, marrones y beis. Las texturas brillantes y los colores atrevidos (como los ácidos, tan de moda) pueden aumentar la apariencia de bolsas, ojeras, patas de gallo y flacidez en los párpados.
Los polvos sueltos siguen siendo el mejor toque final al maquillaje, pero hay que optar por las formulaciones traslúcidas en vez de las ultramatificantes. Hay que aplicarlos en nariz, frente y barbilla, evitando las mejillas y el contorno de ojos, dos zonas en las que los polvos pueden quedar depositados en las arrugas, empeorando su aspecto.
productosPublicado por consejo  consejosdetufarmaceutico.com

GUAPA… Y en forma

JULIA ME HTTP://WWW.FARMACIADOCTORACMORALES.COM

Publicado por consejos el 03/02/201
guapa
Desde principios de año, las salas de los gimnasios se encuentran al máximo de ocupación y los parques y aceras se llenan de adictos al running y otras actividades al aire libre. La práctica habitual de deporte lleva consigo su propio “código de belleza” que es importante seguir no sólo para conservar la piel y el cabello en buen estado sino también para potenciar los beneficios que la actividad física tiene en nuestro look.
Running, zumba, “cardio”… El repertorio de actividades para ponerse en forma es actualmente muy amplio y variado y hay ejercicios para todos los gustos y necesidades. Por ello, no es de extrañar que cada vez más personas hayan incorporado el gimnasio o las zapatillas de correr a su rutina diaria, un gesto que, a tenor de las últimas investigaciones, no sólo es la mejor estrategia para combatir el sobrepeso y la obesidad sino que cada vez hay más evidencias de que constituye el mejor “salvoconducto” para plantar cara al envejecimiento. Pero hay más: los resultados de un estudio reciente llevado a cabo por expertos del Colegio Universitario de Londres y la Universidad de McGill, en Canadá, han arrojado nuevas evidencias sobre los efectos del ejercicio sobre el estado de ánimo. La investigación, que se realizó sobre un total de 11.000 adultos de entre 23 y 50 años, demostró que las personas físicamente activas tienen menos probabilidades de padecer síntomas depresivos y, en aquellas que están deprimidas, el ejercicio puede mejorar su estado de ánimo. Los autores del estudio constataron que entre las personas inactivas de todas las edades, pasar de no hacer ninguna actividad física a ejercitarse tres veces por semana redujo las probabilidades de depresión en un 19 por ciento a cinco años vista. Por tanto, lo mejor que se puede hacer por la salud física y mental y, también para lucir el mejor aspecto, es incluir el ejercicio en la rutina diaria. Y, una vez conseguido esto, tener en cuenta una serie de pautas para que la práctica de la actividad física redunde aún más en nuestro look.
Rutina de belleza para mujeres activas1. Rostro en “modo fitness”Es tentador lucir el mejor aspecto en el gimnasio, pero entrenarse llevando maquillaje sobre el rostro no sólo no le hace ningún favor a la piel sino que la interacción con el sudor puede exacerbar problemas cutáneos como el acné. De todos los cosméticos faciales, el más perjudicial en este sentido es la base de maquillaje, ya que, por muy ligera que sea su fórmula, obstruye los poros de la piel, impidiendo que el sudor fluya adecuadamente y dando lugar a brotes e irritaciones.
Si no se quiere renunciar al maquillaje, se puede recurrir a una hidratante ligera con color o a los productos de belleza instantánea que incluyen pigmentos para proporcionar un efecto maquillaje. En caso de que se lleve maquillaje y no de tiempo a eliminarlo con productos específicos antes de la sesión de ejercicio, se puede recurrir a las toallitas desmaquillantes. Después, es muy importante limpiar y nutrir la piel para combatir la deshidratación a la que ésta se somete durante el entrenamiento. Es muy importante lavar la cara con agua fría (lo más fría posible) y evitar el agua caliente, ya que ésta, además de abrir los poros, deshidrata aún más la piel.
2. El efecto buena caraEn caso de que no se quiera ir al gimnasio con la cara lavada, hay que utilizar siempre maquillaje waterproof (especialmente en la máscara de pestañas, para evitar que se formen “chorretes” durante el ejercicio). Para dar “tono” al rostro y tener buen aspecto sin llevar maquillaje, hay gestos sencillos como peinar las cejas y repasar la forma con un cepillo específico que son muy efectivos. También se puede sacar partido a los labios, una de las zonas que más acusan la deshidratación propia del ejercicio, así que lo mejor es hidratarlos con vaselina, cacao o brillo con color
En caso de que haya que maquillarse inmediatamente después de acabar el entrenamiento, no hay que aplicar colorete, ya que aumentaría el aspecto enrojecido y congestionado de la piel. Lo mejor es optar por una base de maquillaje mate y dar un toque de polvos minerales en las zonas del rostro que estén más enrojecidas.
3. Cuerpo a puntoEl ritual de cuidados corporales post-entrenamiento comienza con una ducha para refrescar la piel y eliminar los restos de sudor. La ducha posterior al ejercicio, además de suponer un placer para los sentidos, es indispensable para eliminar cualquier resto de sudor y, también, para prolongar durante más tiempo la tonificación que proporciona la actividad física. Hay que tener en cuenta que el sudor contiene una combinación de urea, ácido úrico, amoniaco y ácido láctico, sustancias que el cuerpo elimina lentamente de forma natural. Sin embargo, es necesario desprenderse cuanto antes de este cóctel, ya que no resulta beneficioso para la piel en ningún sentido, sobre todo si este sudor se ha quedado “retenido” en el interior de las prendas sintéticas típicamente deportivas. Es importante no ducharse con agua excesivamente caliente y utilizar un gel de ducha suave, que no agreda a la piel. Hay que aplicar una hidratante corporal inmediatamente después de la ducha, para “bloquear” la humedad y evitar que la piel se reseque. Para las epidermis muy secas van muy bien los productos que aúnan limpieza e hidratación corporal. Si no tienes tiempo de ducharte a la salida del gimnasio, una buena opción son las toallitas de bebé, que son refrescantes, hipoalergénicas y carecen de perfumes. Pásalas por los brazos y las axilas y otras zonas en las que se suele acumular el sudor, como las axilas.
Por otro lado, los efectos del sudor pueden propiciar la aparición de granitos en el pecho o la espalda o empeorar su estado si se padecen habitualmente. En estos casos, se recomienda entrenarse con prendas elaboradas a base de algodón y cepillarse la piel de estas zonas en seco con un cepillo corporal antes de la ducha diaria. Este gesto estimula la circulación, aumenta la renovación celular, limpia el sistema linfático y elimina la capa de células muertas de la piel.
4. Rosácea y otros gajes de la actividad físicaMuchas alteraciones de la piel, como la rosácea y la cuperosis, empeoran como consecuencia del tándem frío-ejercicio. Se trata de dos problemas crónicos que suelen confundirse entre sí (la rosácea es una inflamación de la piel mientras que la cuperosis se trata de pequeños capilares dilatados) y en ambas se produce una alteración en la circulación de la piel del rostro. Para evitar que la práctica de deporte favorezca las manifestaciones de estos problemas (enrojecimiento en pómulos, mejilla y nariz), se recomienda usar cremas con un alto factor de protección solar si se hace ejercicio al aire libre; evitar la exposición a temperaturas extremas para impedir la vasodilatación de la piel del rostro (llevar un spray de agua termal en la bolsa de deporte es una excelente estrategia para refrescar el “sofoco” facial); cuidar la alimentación (evitar la sal, el alcohol, el picante y, también, el tabaco) y terminar la sesión de ejercicio con unos minutos de relajación, para que el ritmo cardiaco descienda y la circulación sanguínea vuelva a su ritmo habitual.
5. Protección capilarTambién es importante preparar adecuadamente el cabello antes de hacer ejercicio ya que el sudor y los factores ambientales (calor excesivo del gimnasio, frío exterior en el caso de las actividades al aire libre) tienden a resecarlo y encresparlo. Una buena opción es aplicar sobre el cabello un acondicionar leave-in (que no necesita aclarado) antes de practicar deporte, para así asegurar los niveles adecuados de humedad y proporcionarle una barrera de protección. Otra alternativa es recurrir a los serums, que evitan la pérdida de los aceites naturales capilares como consecuencia del sudor y la deshidratación. Es muy importante llevar el cabello recogido, para minimizar los efectos del sudor: las coletas altas y las cintas y diademas que lo mantienen alejado de la cara son las mejores opciones.
6. Objetivo: potenciar los efectos del gimnasioEl mejor aliado post-ejercicio es la cosmética energizante o vitalizante, esto es, productos que incluyen en su formulación ingredientes con efecto vigorizantes, revitalizantes y reafirmantes (cafeína, té verde, ginseng, vitamina C, soja). Las hidratantes que incluyen este tipo de activos son la mejor opción para mantener el tono cutáneo y muscular durante más tiempo. Los productos reductores, anticelulíticos, tensores y redefinidores de la silueta son también un excelente complemento para el entrenamiento. Lo mejor es aplicarlos en las zonas para las que están destinados (muslos, abdomen, glúteos, senos…) después de la ducha, que es cuando la piel está más receptiva y, sobre todo, ser constante: no sirve de nada recurrir a ellos de forma esporádica.
Ejercicio +frío = piel más vulnerablePracticar deportes al aire libre en invierno tiene muchos beneficios. Así, por ejemplo, el frío es un potente vasoconstrictor, que reduce la dilatación de venas y arterias, por lo que caminar, correr o simplemente pasear en un ambiente invernal mejora el retorno venoso, lo que resulta muy beneficioso para problemas como las varices o la celulitis. Sin embargo, tanto esta práctica como el contraste entre el ambiente cálido del gimnasio y el frío externo pueden tener efectos negativos para la piel si no se protege adecuadamente. Tal y como explica la doctora Adriana Ribé, médico dermopatóloga  el frío es uno de los factores externos que más perjudica nuestra piel y, juntamente con los cambios de temperatura, las calefacciones o el viento, puede hacer que la epidermis de las zonas más expuestas, como el rostro y las manos, se muestre deshidratada, seca e irritada. “El invierno perjudica nuestra piel en dos sentidos; en primer lugar, por efecto directo del frío, que altera el manto hidrolipídico, haciendo que la piel ‘sufra’ y que lo muestre a través de signos como descamación, sensación de tirantez, deshidratación, sequedad, irritaciones o agrietamiento. Y, en segundo lugar, por la acción de los rayos UVA y UVB. No hay que olvidar que aunque haya menos sol, estas radiaciones también están presentes. Mientras que la radiación UVB es menor en invierno, la cantidad de UVA es casi igual que en verano”.
Para proteger adecuadamente la piel cuando está expuesta directamente al frío y al ambiente típicamente invernal, la experta da una serie de consejos:
  • Una buena limpieza. “Es muy importante en invierno eliminar el maquillaje o productos cosméticos con productos o técnicas que no resequen la piel”.
  • Hidratar. “En invierno, el frío, el viento y la sequedad de ambientes resecan mucho la piel. Así, hay que buscar cremas que contengan principalmente ácido hialurónico y glicerina para hidratarla bien. Actualmente hay cremas muy novedosas que ayudan a mantener más tiempo el agua en la piel y aprovechar mejor la que se encuentra en el interior de la misma. Estas cremas incorporan compuestos tan novedosos como el xylitol, combinado con glicerina y vitamina PP (B3), que restauran la barrera lipídica, aportan flexibilidad, evitan la pérdida de agua y favorecen la circulación de agua interna”. También es importante “relipidar”, ya que el frío favorece la pérdida de lípidos cutáneos, por lo que la doctora Ribé recomienda la utilización de cremas que incluyan lípidos estructurales en su composición para así reforzar la función de barrera de la piel. “Resultan muy efectivos los productos cosméticos que incluyen inhibidores de la formación de mediadores pro-inflamatorios y componentes que fortalezcan la barrera cutánea, aumentando la síntesis de lípidos epidérmicos y fibras de filagrina. En el caso de las pieles sensibles, hay que buscar productos que incluyan complejos calmantes”.
  • Protección solar. “Si bien es cierto que en invierno percibimos menos la sensación de ‘exposición al sol’, los rayos siguen incidiendo en nuestra piel. Éstos tienen varios componentes principales (rayos ultravioleta A y B e infrarrojos) frente a los que hay que protegerse”.
  • Cuidado interior. Tal y como recuerda la experta, en invierno –y, sobre todo, si se practica deporte- es muy importante hidratarse también por dentro y beber mucha agua, comer fruta y aprovechar que ahora apetece más tomar bebidas calientes como el té y las infusiones. “Es importante añadir frutos rojos o frutas que contengan vitamina C a nuestra dieta, ya que son antioxidantes e impiden la acción de los radicales libres; y tomar suplementos vitamínicos que contengan vitamina C, ácido hialurónico, biotina, colágeno hidrolizado, prolina, lisina y glicina”.
En la nieve: look impecable y sin lesionesAdemás del equipo adecuado, cuando se practica el esquí hay que tener también en cuenta una serie de cuidados específicos:
  1. La protección facial es imprescindible, ya que las radiaciones solares en la alta montaña son causa frecuente de quemaduras. Lo mejor es recurrir a un protector solar específico para el esquí o deportes de alta montaña y utilizarlo siguiendo el mismo protocolo de los solares estivales (aplicarlo media hora antes de la exposición al sol, en cantidad adecuada, etc).
  2. Hay productos específicos para proteger las zonas más vulnerables del rostro como son la nariz y los labios (su piel es mucho más delicada), que están formulados con ingredientes muy hidratantes e incluyen un SPF elevado. Una premisa básica es que los labios nunca deben exponerse al frío, la nieve o a alta montaña sin una capa de protección, aunque sea un toque de cacao o vaselina.
  3. Las manos son las principales víctimas de las bajas temperaturas, resecándose en ocasiones hasta tal punto que pueden llegar a presentar grietas. Es imprescindible llevarlas siempre hidratadas, aplicando el producto antes de ponerse los guantes y, en caso de que vayan a estar expuestas al sol, utilizar una hidratante que incluya SPF y activos antimanchas.
  4. Los pies son otra zona de alto riesgo para los esquiadores, no sólo por las torceduras y otras lesiones sino también porque si no se utiliza el equipo adecuado, es muy fácil que aparezcan grietas y rozaduras. Beatriz productosCamós, experta en ortopedia especializada en deportes de Grau Soler, explica que “los calcetines de compresión decreciente son muy útiles porque facilitan el retorno sanguíneo, oxigenan el músculo y aumentan el rendimiento. Asimismo, los modelos que incorporan iones de plata evitan además problemas de sudoración y mal olor. Este tipo de calcetines consiguen regular la sudoración y el calor, eliminado la humedad gracias a la acción de estos iones. Por otro lado, su diseño evita rozaduras”.
  5. El frío, el viento y la radiación de la alta montaña también afecta negativamente al cabello, resecándolo, fragilizándolo, alterando su color y haciendo más evidentes problemas como las puntas abiertas. Los serums son la mejor opción a la hora de protegerlo, fortalecerlo y “sellar” las puntas.
  6. Tan importante como los cuidados previos a saltar a la pista de esquí es la reparación posterior. Tanto para el cuerpo como para el rostro hay que optar por productos con texturas untosas, que incluyan ingredientes calmantes y alivien a la piel de los rigores invernales. Para las manos van muy bien las cremas reparadoras y, en caso de que estén especialmente castigadas, mascarillas específicas que están formuladas para ser aplicadas antes de dormir y dejarlas actuar toda la noche (incorporan unos guantes de algodón).
  7. Por otro lado, para sacar todo el partido a las jornadas de esquí y, sobre todo, con el objetivo de prevenir lesiones, es importante el calentamiento previo. “Este debe durar un mínimo de 15 minutos. También es importante un entrenamiento previo adecuado y comer y beber correctamente durante la práctica del deporte, porque todo ello nos evitará el cansancio y otros males posteriores como las agujetas. Aparte de esquiar en pistas adecuadas al nivel de cada esquiador, al finalizar la jornada se aconseja realizar estiramientos”, señala Beatriz Camós.



lunes, 6 de abril de 2015

5 CONSEJOS BÁSICOS PARA UNA PIEL LLENA DE SALUD Y BELLEZA TANTO EN HOMBRE COMO MUJER

7 de marzo de 2015 13:06:37 CET  articulo de Farmacia Ciencias18

Hay una pregunta que es un clásico en el mostrador de la farmacia, ¿Esta crema me quitará las arrugas? Suelo escucharla después de ¿Tienes la crema XXX que sale en la tele/usa tal famosa? Y las respuestas son NO y NO. No tengo la crema que esa famosa dice que usa (seguimos otros criterios mas profesionales para decidir qué cremas tenemos en la farmacia) y definitivamente NO, no te quita las arrugas.
Las cremas antiarrugas no quitan las arrugas, ayudan a prevenir su aparición, atenúan y mejoran el aspecto de las arrugas que existen y por supuesto mejoran el estado de la piel cuando se usan las cremas adecuadas pero no quitan las arrugas.

En esto de la piel como para todo lo demás, influyen muchos factores, como por ejemplo la genética, todos tenemos una abuela, una tía, una vecina que tiene 90 años y la piel estupenda sin haberse cuidado casi, pues si es de tu familia reza para que en la lotería de los genes te hayan tocado unos poquitos de esos, no puedes hacer nada más.
 Influye el estilo de vida, la alimentación es fundamental, las horas de sueño, el estrés, factores ambientales, el ejercicio...y aquí si puedes hacer y mucho!! Sigue una dieta sana, descansa, haz deporte...esto es bueno para todo, para la piel también.
Mención aparte tiene la exposición solar, el sol es el principal responsable de los signos de envejecimiento de la piel, 

Tanto si has sido premiado con la genética "piel de porcelana" como si te han tocado una mala piel aquí te 
propongo



 cinco consejos sencillos para cuidar tu piel:

1.     Limpieza: limpia tu piel por la mañana y por la noche, la piel se ensucia aunque no te maquilles, por el sudor, las secreciones sebáceas, la contaminación etc...utiliza productos adecuados a tu tipo de piel, hay limpiadores para todas las pieles y todos los gustos, leches, tónicos, geles, jabones, aguas micelares...no me creo que no seamos capaces de encontrar uno que se adapte a tus necesidades. Nunca, nunca, nunca te acuestes sin retirar el maquillaje, si son las 7 de la mañana y vienes de una boda coge una toallita desmaquilladora que es el colmo de la vagancia pero por lo menos no te acuestes con el pegote de rímel...tu piel te lo agradecerá, la funda de la almohada también.
HHay cremas exfolientes que ayudan a la limpieza y mascarillas hidratantes
2.     Hidratación: usa crema hidratante a diario, este es el cuidado básico, deberíamos empezar a utilizar cremas hidratantes desde muy jóvenes, una piel hidratada mejora su aspecto considerablemente, no debemos olvidarnos de la hidratación cuando se hacen otros tratamientos como tratamientos antiacné, antimanchas, antiedad etc... también puedes aportar hidratación a la piel a través de serum o mascarillas hidratantes. Y no te olvides de beber abundante agua
3.     Tratamiento facial adecuado, elige el producto ( contorno de ojos, de firmeza o de luminosidad )adecuado para ti, no sólo por tu edad sino también por el tipo y el estado de tu piel. El abanico de productos, marcas y opciones disponibles es muy amplio. Déjate asesorar por profesionales formados.
nnos hemos de olvidar el cuello
4.     Protégete del sol a diario. El sol es el principal causante del envejecimiento de la piel, y no digo más. Existe un fotoprotector que se adapta a tu tipo de piel y a tus necesidades
5.   
  Duerme 8 horas, lleva una vida sana y sé muy feliz, esto último es lo más importante, porque puedes tener la piel estupenda lo cual no te servirá de nada si vas por la vida con cara amargado o amargada, y bienvenidas las arrugas si son de reir, de sonreír, de guiñar el ojo, de vivir!!

Lo último y lo más importante, nada funciona sino se es constante, has empezado? No notas nada? No importa!! Sigue!! esto es una carrera de fondo, dura toda la vida...así cuando tengamos 90 años alguien podrá decir de nosotras que estamos estupendas...


 No hemos de olvidar los tratamientos coporales de hombre y mujer
·         limpieza con un buen jabon no abrasivo
·         hidratacion
·         tratamientos específicos antiestrias o reafirmantes o anticelulitico




cuidado hombre

cuidado basico
·         limpieza
·         hidratacion
cuidado especifico
·         productos preshave / afeitado  /y productos aftershave
·         cuidado antiedad
·         contorno de ojos